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Se remite a las Cortes Generales PROYECTO DE LEY General Presupuestaria.

El Consejo de Ministros ha aprobado hoy la remisión a las Cortes Generales del Proyecto de Ley General Presupuestaria, una vez que ha recibido el dictamen favorable del Consejo de Estado.

La Ley General Presupuestaria se enmarca dentro de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y comparte con ésta última los principios básicos, que son la eficiencia, la estabilidad, la transparencia y la plurianualidad, así como el objetivo de mejorar la asignación del gasto público. El actual marco normativo es el texto refundido del año 1988, que introduce modificaciones a la Ley General Presupuestaria de 1977.

La nueva Ley General Presupuestaria regula el proceso de elaboración de los Presupuestos Generales del Estado y los entes vinculados o dependientes de él, a partir de los principios básicos antes señalados, lo que permitirá racionalizar el proceso presupuestario en el marco que fija la Ley de Estabilidad.

Eficiencia en la asignación del gasto público

La mejora de la eficiencia es uno de los principios básicos y objetivos fundamentales del Proyecto de Ley General Presupuestaria. En este sentido, el texto establece un sistema de presupuestación y gestión por objetivos. El Ministerio de Hacienda, en colaboración con los centros gestores de gastos, evaluará de forma continuada las políticas de gasto realizadas para lograr esos objetivos marcados y analizará también su grado de cumplimiento.

Este análisis es importante porque el grado de cumplimiento por parte de los Departamentos ministeriales de los objetivos marcados determinará la asignación del gasto del ejercicio siguiente, con lo que aumenta la eficiencia y, a la vez, el nivel de responsabilidad de los Ministerios.

La nueva Ley introduce, por lo tanto, más corresponsabilidad en los centros gestores, pero también más flexibilidad a la hora de gestionar el gasto en inversión. Esto significa que cada Ministerio podrá reasignar las partidas dentro del capítulo de inversiones para adecuar el gasto a las necesidades de cada momento, siempre dentro de los límites de gasto marcados.

Asimismo, los centros gestores podrán adquirir compromisos plurianuales de cualquier gasto, siempre y cuando tengan cabida en los Escenarios Presupuestarios Plurianuales.

Estabilidad en los Escenarios Presupuestarios Plurianuales

La plurianualidad es otro de los ejes básicos de la nueva Ley, ya que establece que los Presupuestos Generales del Estado se enmarcarán en los Escenarios Presupuestarios Plurianuales de ingresos y gastos, que serán elaborados por el Ministerio de Hacienda y aprobados por el Gobierno.

Los Escenarios Presupuestarios Plurianuales, referidos a los tres ejercicios siguientes al de su aprobación, están enmarcados dentro de los Programas de Estabilidad y en ellos las políticas de gasto determinan la asignación de los recursos, la evaluación de la gestión y el logro de los objetivos. Sin duda, el carácter plurianual del equilibrio presupuestario, fijado por estos Escenarios, supone una importante inyección de certidumbre a la economía.

En estos Escenarios Plurianuales se detallarán los objetivos marcados, los medios y actividades para llevarlos a cabo, los procesos inversores que se desarrollarán en el trienio y los indicadores de seguimiento que muestran cómo se van cumpliendo.

Por otro lado, la Ley General Presupuestaria permitirá ordenar de un modo más claro y sistemático el ámbito económico-financiero del sector público estatal. En este sentido, clasifica los entes que integran el sector público según su naturaleza económico-financiera en tres subsectores: sector público administrativo, empresarial y fundacional.

Asimismo, la nueva norma sistematiza las normas de contabilidad aplicadas por la Intervención General del Estado y aumenta la eficacia del control financiero sobre el sector público estatal, ya que se adapta el control al Presupuesto por objetivos y se regula el control financiero permanente, que asegura la estabilidad porque detecta de forma inmediata los problemas en la gestión económica-financiera, sin esperar a los informes de cuentas anuales de la auditoria pública.