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5dias.com
El
Tribunal Supremo, en una sentencia dictada el pasado 5 de julio
en relación con el caso Kepro, ha tenido ocasión
de volver a manifestarse sobre el plazo de prescripción
de los delitos fiscales. Para el Supremo, el hecho de que Hacienda
sólo tenga cuatro años para investigar una deuda
tributaria no significa que éste sea también el
plazo que deba regir para los tribunales penales. Así,
el Supremo ratifica, como ya hiciera en tres sentencias anteriores,
que los delitos fiscales prescriben a los cinco años
en el ámbito penal.
El
tema, no exento de polémica, tiene su origen en el estatuto
de los contribuyentes. Esta norma redujo de cinco a cuatro
años el plazo de prescripción de las deudas fiscales.
Es decir, limitó a cuatro años el tiempo que Hacienda
tenía para investigar y cobrar una deuda.
Sin
embargo, en el Código Penal, el plazo de prescripción
fijado para el delito fiscal (aquellos en los que la deuda supera
los 90.151,81 euros) es de cinco años. Y según afirma
ahora el Supremo 'la asimilación del uno al otro de los
dos plazos no está jurídicamente impuesta por ninguna
norma, sino que, por el contrario, resulta impedida'.
Asimismo,
el tribunal tiene en cuenta que 'las actuaciones judiciales no
se iniciaron a instancia de la Administración tributaria,
sino por una denuncia ajena a la misma'. De esta forma, explica
el Supremo, con la prescripción de cuatro años que
afecta a Hacienda sólo 'decae la posibilidad del erario
público de actuar de manera autónoma en estos supuestos',
pero subsiste la acción de otros sujetos.
Esta
sentencia del Supremo es la cuarta en la que el alto tribunal
manifiesta su parecer en materia de prescripción del delito
fiscal. Sin embargo, según los expertos, aún es
pronto para decir que ya hay jurisprudencia. La primera sentencia
fue del 6 noviembre de 2000, a la que siguieron las del 10 y 30
de octubre de 2001. De éstas, la que más polémica
levantó fue la del 10 de octubre sobre el caso Inverbroker.
En ese momento, parecía que podía abrirse una puerta
a la prescripción de cuatro años del delito fiscal.
Una puerta que ahora parece cerrarse por completo.
Según
informó ayer el diario La Vanguardia, Pau Molins, abogado
encargado de la defensa de uno de los condenados en este caso,
está estudiando interponer un recurso de amparo ante el
Tribunal Constitucional.
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