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Europa
Press
La
Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc)
ha dado un plazo de entre una semana y diez días a Opening
English School para liberar a sus 45.000 alumnos de centros propios
de los créditos con entidades financieras con que pagan
los cursos.
De
no ser así, Ausbanc presentará una querella criminal
contra la empresa "por estafa o quiebra fraudulenta",
según señaló el presidente de esta asociación,
Luis Pineda, quien añadió que acudir a los tribunales
supondría la paralización de la ejecución
de los préstamos.
En
declaraciones a Europa Press, Pineda consideró que los
préstamos con el que los alumnos de Opening financian sus
cursos son de hecho "préstamos vinculados" --regulados
por directivas europeas, legislación de protección
de consumo y la Ley de créditos al consumo--.
Así,
Ausbanc estima que los créditos están vinculados
a la realización de los cursos, "aunque formalmente
se haya querido aparentar otra cosa", y al haberse dejado
de dar servicio, los alumnos tendrían que quedar liberados
de los pagos.
Pineda
reclamó a las administraciones públicas de Consumo
que hagan suyos estos argumentos y "actúen en consecuencia".
"Tienen que comunicar al sistema financiero que estos créditos
no pueden ser reclamados porque no son los llamados al pago, ya
que no han recibido el bien vinculado al préstamo".
Ausbanc
reclamó que los alumnos no tengan que terminar de pagar
el préstamo y que no sean incluidos en ningún registro
de morosos. Pineda considera que este asunto se está tratando
de forma "torpe e incompetente". "Es de puro y
sentido común", en opinión de Pineda, que los
alumnos no tengan que pagar por un servicio que no perciben.
RECOMIENDA
DEJAR DE PAGAR LOS CRÉDITOS.
Por
su parte, el abogado de Ausbanc Daniel Basterra recomendó
hoy a todos los alumnos de Opening "que dejen de abonar los
recibos de crédito porque la prestación fundamental
que se les tiene que entregar, en este caso un curso de inglés,
no se les va a dar".
En
declaraciones a Europa Press Televisión, explicó
que "la ley de crédito al consumo establece que si
una persona no recibe el producto o prestación contratada
no está obligada a abonar la financiación".
En
este sentido, señaló que "deberían dar
un aviso a la entidad financiera de que está enviando los
recibos del préstamo, anunciándola que, como por
causas ajenas al prestatario no se va a poder seguir adelante
con la enseñanza contratada, se solicita que se suspenda
el pago del préstamo".
Asimismo,
Basterra aseguró que "desde hace más de un
año" ellos vienen recibiendo quejas de "gente
que quería renunciar a sus cursos porque no se les daban
en las condiciones previstas" por lo que subrayó que
ya en ese momento anunciaron los posibles riesgos que podían
existir.
Por
último, Basterra explicó que "el pago de estos
servicios se hace a una entidad bancaria" y añadió
que "en el momento en el que se contrata la prestación
principal se suelen firmar también otros documentos, alguno
de los cuales está destinado a formalizar un préstamo
con una entidad financiera" en muchas ocasiones sin que el
cliente lo sepa, algo de lo que tiene conocimiento "al realizar
el primer pago".
ACCIONES
DE LOS TRABAJADORES.
Por
otra parte, los trabajadores de Opening English School estudian
pedir por vía judicial un expediente de regulación
de empleo para recuperar los salarios atrasados desde que la empresa
cerrara sus 74 centros propios en toda España a principios
de agosto, según el coordinador de Acción Sindical
de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras
de Catalunya, José María Gordillo. En toda España,
esta filial de CEAC tiene 1.200 trabajadores.
En
declaraciones a Europa Press, Gordillo dijo que los trabajadores
podrían instar al juez para que declarara una situación
de ruptura de de la relación laboral entre asalariados
y empresa, pidiendo un expediente de regulación de empleo
para reclamar los salarios retrasados o el subsidio de paro. Gordillo
recordó que Opening está pendiente de la solución
que, en menos de diez días, establezcan los juzgados a
raíz de la presentación de suspensión de
pagos, hecha efectiva a finales de julio.
CC.OO.
estudia presentar ante el juez un único expediente de regulación
en Barcelona si los trabajadores lo aprueban así de forma
mayoritaria, para lo que se pondrá en contacto con sus
federaciones en todo el territorio nacional. En Barcelona, los
trabajadores se reunirán el viernes en una asamblea --antes
sus representantes lo habrán hecho con los responsables
de Opening-- para decidir su postura, según Gordillo.
El
portavoz de CC.OO. señaló asimismo que todavía
hoy la empresa todavía no les había comunicado de
forma oficial su intención de no abrir las puertas de sus
74 centros propios en toda España a partir del próximo
lunes, como anteriormente habían prometido. "No nos
han dicho nada y esto es muy grave, porque tienen la obligación
de comunicarse con los trabajadores para explicarles la situación",
señaló.
AGRUPACIÓN
DE ALUMNOS AFECTADOS.
La
Organización de Consumidores y Usuarios de Catalunya (OCUC)
quiere crear una agrupación de alumnos afectados --unos
10.000 en Catalunya-- para realizar una reclamación conjunta,
según señaló su portavoz, Albert Pons, en
declaraciones a Europa Press. Además, la OCUC quiere pactar
con las entidades financieras de Opening una suspensión
del cobro de las deudas para que se pueda reanudar el servicio.
Además,
el Instituto Catalán de Finanzas (ICF) rechazó tajantemente
una ayuda financiera a Opening, tal como volvió a pedir
su director general, Rafael Macía. "No podemos dar
ningún crédito a esta empresa porque ella misma
ha presentado suspensión de pagos y los jueces todavía
no han dicho lo que tiene que hacer la empresa", señaló
una portavoz del ICF. La Generalitat considera que para pedir
un crédito en estas situaciones, siempre tiene que haber
una garantía por parte de un socio capitalista, algo que
en este caso no se da.
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