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Expansion
Directo
Con
este objetivo, CCOO y UGT han organizado actos en toda España
para las próximas semanas. Fomento ya estudia los servicios
mínimos en el transporte.
Las
direcciones de CCOO y de UGT aprobaron por unanimidad la convocatoria
de una huelga general de veinticuatro horas para el 20 de junio
en toda España contra el proyecto del Gobierno de reforma
de la protección del desempleo.
Esta
es la primera movilización de este tipo que los sindicatos
convocan en todo el país, y en todos los sectores, contra
un Gobierno del Partido Popular, desde que llegase al poder en
1996, y la quinta de la democracia.
Con
este fin, y con la idea de difundir las razones de la protesta,
CCOO y UGT organizarán en toda España, y durante
las próximas semanas, multitud de actos en recintos cerrados,
según informaron los secretarios generales de ambas organizaciones,
José María Fidalgo y Cándido Méndez.
Con
el fin también de organizar la huelga, los sindicatos anunciaron
su intención de negociar con todas las Administraciones
los servicios mínimos en las actividades esenciales para
la sociedad. Por ejemplo, en hospitales, transportes, servicios
de limpieza, suministro de energía o seguridad.
A
este respecto, el dirigente de UGT, Cándido Méndez,
advirtió que los servicios mínimos tienen que ser
mínimos para no anular los efectos de la movilización.
Servicios
mínimos
Indirectamente, el ministro de Fomento, Francisco Álvarez
Cascos, le contestó que si bien siempre está abierto
al diálogo con los sindicatos, su ministerio tiene la intención
de aplicar los servicios mínimos en el transporte que se
organizaron en otras huelgas generales.
Y
además, el ministro concretó que, en algunos casos,
la aplicación de los servicios mínimos está
consolidada por los propios fallos judiciales que respondieron
a los recursos de los sindicatos. Por lo tanto, en estos casos,
en los que ya se ha pronunciado la Justicia sobre la idoneidad
de los servicios mínimos en los transportes, lo que hay
que ver es si hay margen para el diálogo, dijo el ministro.
Cascos
también calificó la huelga general de incongruencia
total y error garrafal de los sindicatos al promover una movilización
de este tipo contra un Gobierno, bajo cuya gestión se han
creado 3,7 millones de empleos, de los que 2,5 millones son estables.
Con
estas palabras, Cascos entró en la campaña del Gobierno
para contrarrestar la actividad de los sindicatos e intentar desactivar
la movilización. El presidente del Gobierno, José
María Aznar, aprovechó un acto de la patronal de
Promotores y Constructores (APCE), al que acudió en compañía
de Cascos, para destacar los objetivos económicos del Gobierno.
Por
ejemplo, la ya mencionada creación de empleo; la consecución
del equilibrio presupuestario y un crecimiento económico
continuado de siete años, siempre por encima de la media
de la UE. Incluso, Aznar recordó la previsión del
Gobierno de que la economía española crecerá
este año en torno, o por encima del 3%. El presidente terminó
su recolección de logros manifestando: no está mal,
no está mal.
Sin
embargo, los sindicatos aportaron otra visión de la situación
económica del país. En la presentación de
la huelga, Méndez y Fidalgo empezaron por decir que a Aznar
se le han roto las dos patas (de la política económica)
de las que más presume: el empleo, con un aumento de 189.000
parados en el primer trimestre del año; la primera vez
que se destruye empleo la economía española desde
1995, y un crecimiento de la inflación del 3,6% en la tasa
interanual de abril.
Un
fracaso de la política económica que le llevó
a decir a Fidalgo, parafraseando a Shakespeare, que "el Rey
(Aznar) va desnudo". Los dos dirigentes sindicales también
aprovecharon la ocasión para responder a las acusaciones
que el presidente hizo a los sindicatos el miércoles en
el Congreso de los Diputados.
Aznar
dijo que los sindicatos han organizado una huelga general que
es un perfecto despropósito que va en contra de los intereses
y de la imagen exterior de España, por coincidir con el
Consejo Europeo de Sevilla, los días 21 y 22 de junio,
que cerrará la presidencia española Para los dirigentes
sindicales estas declaraciones demuestran la arrogancia del presidente,
que se atribuye la representación de España.
En
un proceso de declaraciones cruzadas, propias de la crispación
actual entre el Gobierno y los sindicatos. Méndez y Fidalgo
dijeron que el patriotismo es el último recurso de quienes
se quedan sin argumentos.
En
contra del discurso propio del régimen franquista y una
España cañí, los responsables de UGT y CCOO
dijeron que Aznar "está nervioso". Méndez
y Fidalgo recordaron que sólo desconvocarán la huelga
si el Gobierno retira para siempre la propuesta de la reforma
del desempleo.
Por
lo tanto, para los sindicatos no vale la intención del
Gobierno de suavizar los criterios que obligarán a un desempleado
a aceptar una oferta de trabajo. Ni tampoco, el acuerdo que Trabajo
alcanzó con la patronal de la economía social Cepes
para suprimir de la reforma las condiciones que imponía
para poder percibir el desempleo de una sola vez. Además,
el Gobierno decidió volver a dotar de protección
social al contrato de inserción.
El
País Vasco
Sin embargo, en la búsqueda del máximo apoyo social,
los sindicatos recordaron que una de las medidas de la reforma
pretende, en su opinión, un despido más libre y
más barato.
El
dato chocante en las razones sindicales para una huelga lo aportaron
ayer las centrales nacionalistas del País Vasco, ELA-STV
y LAB. La primera está próxima al PNV y la segunda,
a Batasuna y la banda terrorista ETA. Para reivindicar el marco
vasco de relaciones laborales, ambos sindicatos convocaron la
huelga en esta comunidad autónoma y Navarra para el 19
de junio.
Por
lo tanto, estas son las dos comunidades autónomas que tendrán
dos días de huelga general, lo que ha provocado la airada
reacción de la patronal vasca Confebask.
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