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Expansión
El
plan, recogido en el Estatuto de Nueva Empresa presentado ayer
por el Ejecutivo, supone unificar los ocho trámites y más
de quince formularios en un sólo acto que permitirá
constituir una empresa en 24 horas. El sistema, además,
estrecha el cerco al fraude tributario y laboral.
Empresas
en 24 horas, con un sólo trámite y procedimientos
contables y administrativos abreviados. Son algunos de los objetivos
que el Gobierno ha incorporado en el Estatuto de Nueva Empresa
y que se convierten en el programa del Ministerio de Economía
para relanzar la creación de empresas en España
y acabar con la fuerte atrofia burocrática que sufre el
sistema actual de constitución de negocios.
El
vicepresidente y ministro de Economía, Rodrigo Rato, destacó
ayer en la presentación del Estatuto que actualmente, cuatro
de cada diez empresas que se crean, desaparecen en un plazo máximo
de 4 años; el dato se eleva hasta el 49% si sólo
se tienen en cuenta las empresas sin asalariados.
La
unión de este preocupante dato al hecho de que el 68% del
empleo nacional depende de las pequeñas y medianas empresas,
como destacó Rato, ha llevado al Gobierno a lanzar una
estrategia contra los principales problemas de las pymes.
Como
remedio contra los dilatados y farragosos procesos para crear
una empresa, que actualmente pueden suponer más de dos
meses de espera, el Ministerio de Economía ha optado por
unificar bajo la figura del notario todos los trámites
necesarios para poder fundar un negocio.
Registros
e impuestos
De esta forma, será el propio notario el encargado de contactar
con la Agencia Tributaria para tramitar, vía Internet,
el pago directo del Impuesto de Actos Jurídicos y el Impuesto
de Actividades Económicas.
En
esa misma operación, será el propio fedatario público
el que contactará con la Seguridad Social y con el Registro
Mercantil, para realizar el alta como cotizante y para inscribir
oficialmente la nueva sociedad, reduciendo, así, al mínimo
las posibilidades de fraude. Todos estos trámites serán
plenamente efectivos en un periodo entre 24 y 48 horas.
Estos
trámites se podrán realizar también íntegramente
a través de Internet, por medio del denominado DUE (documento
único electrónico), al que se podrá acceder
a través del Portal Pyme que constituirá antes de
acabar el año la Dirección General de la Pyme.
Las
empresas que se podrán acoger a esta fórmula serán
aquellas formadas por socios que sean personas físicas
y que constituyan sociedades con un capital social comprendido
entre 3.012 euros (501.155 de pesetas) y 60.096 euros (9.999.133
de pesetas).
Todo
este grupo, que supone anualmente el 90% de las empresas que se
crean, podrá acogerse también al nuevo sistema contable
abreviado, fórmula que acaba con la disparidad de documentos
contables que tienen que llevar el resto de empresas y los resume
en un único libro diario de nueva configuración.
Los
órganos de Gobierno de estas sociedades se simplifican
igualmente y se crea un sistema de mando a través de una
sola persona o por medio de un órgano mancomunado, libre
de gran parte de los requisitos exigidos actualmente para su nombramiento.
Economía
pretende, además, instaurar el Centro de Información
y Red de Creación de Empresas (CIRCE), organismo que desarrollará
funciones de asesoramiento y ayuda para los nuevos emprendedores,
entre ellas, la elaboración de cálculos de expectativas
de negocio o de posibilidades de expansión internacional.
La
norma será llevada al Consejo de Ministros en las próximas
semanas, con idea de que comience de inmediato su tramitación
parlamentaria, según señaló Rato. El objetivo
es que entre en vigor a finales de este año o principios
del año 2003. Con esos plazos, la norma coincidirá
con otra de las promesas del Gobierno: la creación de un
plazo de dos año en el que las nuevas empresas podrán
diferir sus impuestos y no pagar hasta el tercer ejercicio.
El
ministro de Economía aclaró que esta medida podría
incluirse en la próxima ley de presupuestos con lo que
su entrada en vigor coincidiría con el nuevo Estatuto.
Para
todo ello, Rato adelantó ayer que el Gobierno ha iniciado
ya una ronda de negociaciones con las administraciones autonómicas
y locales para garantizar el correcto funcionamiento del nuevo
estatuto.
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