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Europa
Press
El
presidente de la Asociación Española de Comercio
Electrónico (AECE), Fernando Pardo, señaló
hoy, en declaraciones a Europa Press, que el proyecto de Ley de
Servicios de la Sociedad de la Información y el Comercio
Electrónico (LSSI) aprobado hoy en el Consejo de Ministros,
y que está destinado a regular toda aquella actividad en
Internet que suponga un lucro para sus protagonistas, es, "en
líneas generales, bueno, salvo un par de aspectos".
"En general estamos de acuerdo. El Ministerio de Ciencia
y Tecnología nos ha tenido en cuenta y creemos que era
necesario que existiera una ley que diera protección al
usuario y le permitiera localizar al propietario de un web así
como consultar las condiciones de contratación", explicó
Pardo.
Sin embargo, se mostró contrariado por el trato recibido
por la publicidad en la LSSI, puesto que "la publicidad responsable
no es lo mismo que el 'spam" (envío de publicidad
no solicitada por 'e-mail'), reseñó. "El 'spam'
está bien regulado en la LSSI, y no sólo debería
ser prohibido sino también perseguido, puesto que estropea
la confianza del usuario", añadió, aunque recordó
que las empresas extranjeras "podrán seguir utilizándolo".
LIMITES A LA PUBLICIDAD
Pardo se lamentó de que la LSSI prohíbe toda publicidad
salvo que se cuente con el permiso del usuario. "La publicidad
es necesaria para la marcha económica del país.
Queremos el mismo tratamiento que en el resto de medios, que sólo
se requiera la autorización inequívoca, tal y como
sucede en la Ley de Protección de Datos, donde el permiso
puede ser tácito al haber relación contractual,
y no expreso", comentó.
En caso contrario, explicó que las empresas extranjeras
podrán seguir haciendo publicidad "mientras que las
nacionales, no". Sin embargo, Pardo reveló que mantendrán
reuniones con organizaciones de usuarios, la Agencia de Protección
de Datos y el Gobierno para buscar una "redacción
alternativa --a la Ley-- que permita hacer publicidad", y
se mostró confiado en conseguir un "arreglo".
Sin embargo, el presidente de AECE recordó el otro motivo
de discordia para su organización: la cuantía de
las sanciones. "Sigue siendo desproporcionada y muy alta,
al igual que sucede con la Ley de Protección de Datos",
afirmó, a pesar de la rebaja en la cuantía máxima
de la sanción leve --pasa de noventa mil a sesenta mil
euros--, lo que puede hacer "desaparecer a empresas".
Pese a todo, expresó su "confianza" en que los
jueces impongan las cuantías "más bajas y tengan
conciencia del daño que pueden provocar al sector".
El proyecto de Ley iniciará en breve su tramitación
parlamentaria con vistas a que España cuente para el próximo
verano con un marco normativo que incluya las nuevas actividades
económicas que han traído las Nuevas Tecnologías,
además de adaptar a la legislación nacional la directiva
europea de Comercio Electrónico de junio de 2000.
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